Vamos a volver a empezar.

En el trabajo se han propuesto que no pueda leeros. Vetado completamente. Y yo tengo este blog muerto de hambre, agonizando por inanición. Porque todo son trabas.

Pero no se me han ido las ganas de compartir. Así que he decidido mudarme de casa. Sí, de nuevo. Pero esta vez me voy a blogspot. Con todo el dolor de mi corazón. Aunque también pienso que este cambio de aires me vendrá bien. Y ese nuevo barrio es bonito, aunque eche de menos a los vecinos, que eran ya mis amigos; pero sé dónde están, y sé que puedo ir a verlos cuando quiera. De hecho lo intentaré, aunque en casa me resulta más complicado por el tiempo, y en el trabajo, como ya dije antes, tienen vetada La Coctelera.

Os iré dejando mi huella, para que sepáis donde encontrarme. Porque no me olvido de vosotros.

Cerremos esta etapa pues... Pero no cierro la amistad que ha surgido en ella, porque ya formáis parte de mí.