Hoy quiero volver un poco a la rutina de romper con la rutina.

Por fin he terminado el curso que me robaba tanto tiempo, o más bien el que no he tenido tiempo de terminar hasta ahora por tantos y múltiples motivos sumados a la pereza y al tengo tantas cosas que hacer...

Mi casa ya parece más casa y casi, casi hogar, aunque aun quedan rincones a los que dar forma, trastos que ordenar tras puertas que los ocultan y algún asuntillo de ama de casa por solucionar.

Pero hoy me siento como si hubiese recuperado el tiempo. El tiempo para mí. Y creo que eso me ha animado a escribir, aunque hoy precisamente no tuviese mucho que decir. Simplemente que estoy contenta por poder dedicarme tranquilamente y sin presiones a las cosas que quiero. Y seguramente también a las cosas que debo, aunque, sinceramente, para esas no tengo prisas y lo dejaré para un poquito más adelante, cuando haya podido hacer tantas y tantas cosas de las que quiero.

Pasear tranquilamente, salir cámara en mano y aprender de fotografía y retoque fotográfico, volver al gimnasio tras el verano, disfrutar del deporte con otros amigos, alguna escapadita a algún lugar cercano siempre en buena compañía, leer (aunque por suerte en el trabajo siempre encuentro algún momento en la noche que me permite disfrutar de ello), descubrir esos rincones que me quedan por descubrir de esta la que es mi ciudad desde hace año y medio, beberme un té rojo en alguna cafetería que me sorprenda al tenerlo, disfrutar cocinando para mis nuevas amistades, buscar esos muebles y detalles que faltan para mi hogar, estar recostada en el sofá mientras él me acaricia el pelo sin prisas, ver una película, animarme a pintar con mis nuevos lápices Alpino (yo, que siempre fui un desastre, aun pretendo intentarlo...), escribir en alguna de esas preciosas libretas que nunca me atrevo a empezar por manchar con mis garabatos insultando a la belleza de sus tapas...

Me parece que he hecho demasiados planes. Voy a empezar por tender la ropa y luego ya veremos...

Pero, lo importante, es que tengo ganas.