A veces una se marcha sin querer marcharse, sin habérselo planteado siquiera, porque sí, porque da la casualidad de que surge así. Y después no sabes cómo volver, incluso te planteas si quieres volver... Supongo que sí, que quien nunca quiso marcharse siempre tendrá un motivo para querer volver.

Y quizás en cierto modo es lo que estoy pretendiendo ahora que no se me ocurre otra manera...