No sé cómo me las apaño, pero siempre encuentro la ganga. Entre mis amigos tengo fama, y bien merecida. Sobre todo en lo que a trapitos se refiere. Así cómo resistirse a comprar y comprar, si por el precio de uno me llevo tres o cuatro...
Pero ya he tentado demasiado a la suerte. He cruzado la frontera: He ido al mercadillo.
Puestos en los que gritan "A un euro, niñaaaa, a un euroooo...!!!!!" "Manga corta dos, la larga a treeees!!!"
Y una, que ve un montón de trapos rebujados, no puede evitar caer en la tentación; si por el precio de un café me llevo una preciosa camiseta, ya no tengo freno, y me tiro de cabeza. Peleando con las marujas, "ésto lo ví yo primero", "quita, que ésa es mi cazadora" (la que traía puesta, a ver si van a pensar que también la piel la venden a euro), "¿en rojo no lo tienes?", "niña ¿cuánto ha dicho que es?," "uy, si con lo que cuesta no tienes ni pa la tela"...
Y mientras rebusco, y mientras vuelvo a casa con el botín con una satisfacción similar a la que da llenarse la barriga con un buen plato cuando estabas muerto de hambre, me remuerde la conciencia de dónde podrán salir esas ropas para que las vendan a ese precio y encima salga rentable. Si intento dejar la conciencia tranquila me obligo a pensar que son de temporadas pasadas de las que se han querido deshacer las tiendas a precios irrisorios, o regaladas.
Pero todas las demás opciones posibles me revuelven la moral: ¿habrán sido robadas...? ¿tendrán a pobres chinitos trabajando sin descanso metidos en talleres ocultos tras persianas...? ¿será ropa usada cogida de los contenedores destinados a ONG...?
No sé si me consuela haber encontrado la respuesta o no...:

Yo no me llamo Susana Blanco, es evidente.
Lo descubrí ayer al recoger la ropa que había puesto a tender, pegado en el reverso de la prenda, con una de esas pegatinas que quedaban adheridas en la tela gracias a la plancha y que te ponían cuando ibas de campamento para no confundir tu ropa con la de tu compi. Lo descubro el mismito día en que Antena3 se hacía eco de la gran cantidad existente de mercadillos ilegales que no pagan impuestos y que sacan el género de las cajas de cartón donde la gente hace donaciones para que los que menos tienen puedan vestir dignamente...
Menuda cara se me quedó... Iba a decir que no vuelvo a pisar un mercadillo, pero como lo veo poco factible, he decidido en su lugar que no vuelvo a comprar nada por debajo de tres euros y asegurándome de que lleve etiqueta....
Con el buen apaño que me daban el Zara, el Mango y el Stradivarius, quién me mandaría meterme ahí...


No te hagas "mala sangre", seguramente esa Susana Blanco sea una cliente de la fábrica Tritextil, que ha casi regalado sus excedentes a un vendedor del mercadillo.
Lo sé, porque almacenes de calzados que conozco, cuando tienen existencias invendibles, lo hacen así para dejar hueco en sus almacenes.
Otro tema es el obsesivo afán de muchos por encontrar la ganga del año.
Haces bien en no prometer nada, por si caes en la tentación.
Un abrazo.
19 de noviembre de 1933, hace 75 años
www.espacioblog.com/luism
A mí me da que esa solución va a ser la mejor... ;) Pero es que vale más no pensar realmente de dónde puede salir esa ropa porque a uno le entra un terrible remordimiento de conciencia del que no se libra fácilmente. Mil Besiños
Buenas, soy como tu con lo de las compras...no me puedo contener...hace mucho que no voy al rastro, por que para mi ir alli es salir con menos 100€, y es que empiezo, uy esto que barato, me llevo dos, uy pues mira esto...dame tres, uno de cada color, uhhh...mira que zapatos por 10 euros...y no paro, asi que claro..con esto de la crisis, prefiero no ir, y si voy voy sin dinero, por que lo bueno es que alli no aceptan tarjetas, je je je.
Un abrazo, Mireya.
JOTA: Ejeje, no, esto tenía más bien pinta de otra cosa, pero bueno, no voy a pensar más sobre el tema. Sí intuía que hay almacenes que liquidan en cierto modo sus existencias, y se aprovechan los mercadillos para darles salida.
Ey, dime dónde están esos almacenes que conoces, que les dejo yo sin excedentes si los ponen casi regalados... Nos haremos un favor mutuamente :P
Besos
LUISM: Es cierto, gracias por el recordatorio, no he visto que se hubiesen hecho eco, y me ha sorprendido. Gracias por estar ahí para que no lo olvidemos.
CURARME DE TÍ: Al menos mirar la etiqueta, eso sí.
Pero es cierto que si nos ponemos a pensar, no compramos nada, porque si no son robadas, explotan a niños de por ahí, o tienen aquí chinitos encerrados para hacerlo...
Besotes a cientos
MIREYA: Sí, ir a un sitio de éstos con dinero es un peligro. Porque aunque esté todo baratísimo, al final acabas comprando tropecientas cosas y te gastaste lo mismo o más. Eso sí, tienes muchas más cosas.
Menos mal que alguna vez consigo dosificarme.
Por cierto, lo de la tarjeta a veces no sirve en ciertos mercadillos, que en algunos puestos he visto que las admiten. Vamos, para que no tengas ningún tipo de excusa...
Un saludito. Y gracias por tu visita, bienvenida