Este bicho nocturno que soy yo no quiere irse a la cama con los Lunnis, ni siquiera varias horas más tarde; no quiere irse hasta que el tiempo se llame madrugada. Y claro, ya de mañana no hay quien la saque de ella... Es que me gusta tanto dormir... Me cuesta tantísimo levantarme...

Mi hermana, que padece también de pereza mañanera, me habló sobre un invento que acabaría con ella. O aunque no fuese exactamente una solución para eso, porque no creo que tenga cura, al menos conseguiría arrancarnos de la cama... No era barato, pero sería una buena inversión. Se trata de un despertador con ruedas. El aparatito nos ha salido gracioso, y no deja de hacer ruido hasta que, después de una carrera tras él, hayas apretado el botón. Ya que estás de pie no es plan de acostarse de nuevo, ¿no?

Curioseando algo más por internet, he encontrado uno de funcionamiento similar, pero en vez de correr, vuela... O más bien vuela una parte, puesto que lanza una hélice. Mientras la hélice no vuelva a su lugar, el despertador seguirá sonando. Sería otra buena solución para mí.

Es alucinante ver los increíbles inventos que hay por ahí que no podías imaginar. Basta dar un paseíto por las páginas donde venden estos despertadores, y, como mínimo, te llevas una sonrisa o una sorpresa. O simplemente meter la palabra "gadget" en Google. En cuanto tenga un poco más de tiempo, me detendré a mirarlo más tranquilamente. Creo que es una buena solución para regalos originales.

Mientras tanto, me voy a la piltra, que se me hace tarde y aun no tengo el despertador que haga la maravilla de sacarme tempranito de la cama