Acabo de ver una de las primeras víctimas de la operación salida.
Un tremendo accidente, y yo allí, que ya no podía hacer nada. Pena y frustración.
Y he pensado en la familia de ese chico tan jovencito que ya no volverá a casa. Recordé cuando viví ese dolor junto a otros que ya pasaron por ello. Es desolador.

Chicos, por favor, por favor, por favor, tened mucho cuidadito al volante.
No corráis; lo importante no es llegar antes, sino llegar.
Estad muy atentos a la carretera. Muchííííísima prudencia, sobre todo en curvas y adelantamientos, que son muy traicioneros, no os confiéis con eso de "me da tiempo", o "recortando curva", metiéndose en el otro carril, por no pisar un poquito el freno.
Ni una gota de alcohol; éso para cuando celebréis que habéis llegado a vuestro destino.
No os olvidéis del cinturón, ni en ciudad, ni en el asiento trasero.

Estas cosas no sólo les pasa a otros; también te puede tocar a tí. Hagamos lo posible por evitarlo, y demos a la carretera el respeto que se merece. Que a menudo se nos olvida. Sólo un poquito de respeto, a la carretera, al resto de conductores, sería suficiente para evitar la mayoría de los accidentes.

Que el lunes tras las fiestas quiero veros a todos aquí, y que me contéis que habéis tenido unos días estupendos. Y yo deseo escuchar cómo habéis disfrutado de ellos.

Os lo ruego. PRECAUCIÓN.