De pequeña me gustaba ir a verle a la tienda. Casi más por los flanes y los pastelitos de la Pantera Rosa que por verle a él, porque él vivía lejos y así le sentía, y yo era una niña y me encantaban los dulces.
Recuerdo que siempre me hacía mirar al cielo buscando "un pajarito sin cola", y aprovechaba ese momento para sorprenderme haciéndome cosquillas bajo el mentón.
Hace una semana fui a verle. Se había roto un brazo. Y yo pensaba que tenía que ir a visitarle más a pesar de la distancia, que está muy mayor y no hemos pasado tiempo juntos; que esta vez había sido el brazo, pero con 88 años en breve me podrían dar otro susto.
Se alegró mucho de verme. Me dio una retahíla de besos y yo me emocioné. Nunca me había dado tantos. Quizás de pequeña.
Le dije que pronto iría a verle de nuevo.
Y él respondió "al cementerio".
Lleva tiempo sin ganas de vivir. Me apenó muchísimo oírle decir eso. Porque además podría ser cierto.
El viernes me dijeron que estaba muy malito. Iba camino del trabajo y no podía pensar, conduciendo no llegaba a pensar. Llegué con la intención de trabajar, aunque al llegar me dí la vuelta en dirección al hospital, otras tres horas y media más de viaje. Pero no podía esperar a verle. Por si era la última vez, y no quería perdérmela. Porque ya en otra ocasión supe que iba a ser la última y no me dejaron aprovecharla.
Hace un par de noches estuve velando su sueño. Como habría hecho él seguramente alguna que otra vez cuando yo era pequeña. Es curioso cómo al envejecer nos hacemos también más niños.
Pasé la noche estudiando y cuando el cansancio me vencía, recordando. Creía que no tenía tantos recuerdos de él, pero parece ser que sí. Los flanes, los pastelitos de Pantera Rosa, los pajaritos sin cola...
Pasé la noche intentando que estuviese cómodo, que no le faltase nada. Pero, pobre hombre, todo le parecía bien, no se quejaba de nada, es un cachito de pan. Siempre pecó de exceso de bondad. De esos que dices que de tan buenos son tontos.
Una lástima que no fuese lo feliz que mereciese estos últimos años, aun sin saber cuántos serían esos últimos. Una mujer a la que nunca supimos entender, a la que no supimos ayudar, contra la que nos empeñamos en luchar. Y es que nadie en la familia aceptaba que mi abuela tuviese una enfermedad mental, aunque fuese evidente. Su objetivo en la vida era acumular: cosas, dinero... y aun así vivían en la miseria; y así, mi abuelo a su vez, vivía sumido en la pena. Una vida de duro trabajo para acabar así. No lo merecía. Quisimos darle unos últimos años felices, pero allí estaba la sombra de su mujer para desbaratar los planes. Y contra su enrevesada mente no podíamos luchar. No supimos cómo ayudarles.
Así se fue poco a poco consumiendo.
Hoy me ha llamado mi madre. Los médicos dicen que será cuestión de días. Es lo que yo pensé en cuanto lo supe, dada su avanzada edad y las complicaciones que se producen de cualquier minucia a esos años, más aun tras la caída.
Pero cuando el lunes despertó, después de haber descansado casi toda la noche, y se tomase el desayuno con tanto apetito pensé que no, que no era esta vez. Que sería otra, pero ésta no.
Sigue con el mismo apetito, le han retirado los sueros y se sienta en el sofá. Viéndolo así cuesta creer que en los próximos días no esté. Todo el mundo lo sabe, pero nadie quiere aceptarlo. No llego a creerlo.
Quizás es el momento de los arrepentimientos. Y yo no puedo evitar pensar que debería haber pasado más tiempo junto a él.
Abuelo, espérame, que en los próximos días te llenaré otra vez de besos. Y tú tienes que estar ahí para dármelos.
Aunque nunca le dije "te quiero", sé que nunca es tarde para hacerlo. Pero cuesta tanto aprender a hacerlo precisamente ahora...


ayy.. pero el tiempo te ha concedido tiempo para decirseloooo.
Hazlo.
besos y mas besos
Como te entiendo... y a esa edad uno se espera siempre lo peor. Atesora los recuerdos porque es lo que te quedara tarde o temprano.
Muchos besos.
Aprovecha cada minuto tu que puedes despedirte.
Es mejor no callar las cosas por que si no se te quedan entristeciendote el alma.
La verdad es que muchas veces no nos damos cuenta de lo importantes que son algunas personas hasta que ya no estan.
Lo bueno es que nos queda la memoria y los recuerdos eso siempre te acompañará.
Muchos besos
Seguro que en el día de hoy se dirán miles y miles de "te quiero" vacíos, insustanciales e hipócritas.
Coge un ramo de ellos, quitales las hojarascas que los ensucian, riegalos con una lágrima tuya y ofreceselo a tu abuelo.
Todavía tienes tiempo de demostrarle todo tu cariño.
Un beso.
Cuanto más cerca estés de tu abuelo en estos días mejor te sentirás cuando se vaya, mejor se irá él, mejor conservarás luego los recuerdos....
Tiene mucho mérito llegar, y llegar con dignidad y lucidez a esa edad, y todo lo que se haga por ellos cuando va llegando la hora es poco pero una buena inversión en sentimientos....
Un beso, Mar. Y otro a tu abuelo.
Gracias amigos por vuestras palabras.
Parece que la cosa mejora, o al menos sigue estable, y vuelven a decir que en unos días, si sigue así, le darán el alta. La pena es que tendremos que ingresarlo en una residencia, dadas las condiciones de mi abuela, que no está capacitada para cuidar de él, y de la casa en la que viven. No nos han dejado otra opción. No era lo que hubiésemos querido para él. Merecía otra cosa.
Pero bueno, allí estará bien cuidado y nosotros nos encargaremos de que no le falten los mimos. Y yo intentaré recuperar un poco ese tiempo que nos faltó.
Gracias de verdad. Un abrazo enorme
Aprovecha el tiempo que le queda, mímalo, cuídalo, dile que lo quieres, mira que a veces es díficil decir esas palabras, pero una vez dicha por primera vez sale como mas fácil y mas si sale del corazón
petonets
Ves como te espero? Ya sé que mejoró, me alegro!!!
Que no le falte tu presencia, mimos, y esos saludables "tequieros" que le ayudaran a recuperarse.
Besillos
Tengo que volver. Está de nuevo en el hospital. Tengo que volver para decirle que le quiero. Dicen que ha preguntado por mí. Qué duro es vivir estas cosas desde tan lejos...
Gracias por vuestros consejos y vuestro apoyo.
Mil besos
lo siento, marilia...a distancia es muy dificil, es verdad. ve y dile que le quieres.
un monton de besos
Gracias, guapa. Si esstuviese más cerca estaría mucho más tranquila, podría ir a verle de vez en cuando y todo eso, pero estando lejos, el trabajo, los estudios, hacen que se complique las cosas.
Gracias por estar ahí. A tí, 123, y al resto.
Siento vuestro cariño. Un montón de miles de besos