Ayer me lesioné de nuevo ¿Quién me mandaría, con mi tendinitis convaleciente, hacer la postura del árbol? Estoy hablando de yoga, malpensados. Lo digo por si alguno que creía saberlo todo en sexo pensase atónito que le faltaba algo por descubrir, que no se hubiese leído o ejercitado el kamasutra de arriba a abajo. Aun así le diría que siempre nos falta algo por descubrir. El que crea que lo ha aprendido todo, le falta mucho que saber, nunca más investigará, ni podrá así descubrir cosas nuevas.

Es la vida. Todo en la vida es así. Será por eso que siempre me atraen las personas de las que puedo aprender algo, las que presiento y siento que pueden enseñarme algo... Me gusta ser esponja, empaparme de todo lo que me puedan ofrecer. Me gusta admirar, me enamora la admiración. No la pedantería, ojo.
Me gusta envolverme de palabras usadas con maestría, de imágenes impactantes, que me pongan en bandeja datos, que me dejen la boca abierta con curiosidades y cosas por descubrir. Quedarme embelesada oyéndote hablar. Me gusta ser un libro en el que dejes una firma, una frase, una huella, algo que nadie hubiese escrito allí antes. Si lo haces sin falta de ortografía, soy tuya.
Aunque hay veces que una mirada lo dice todo y contra eso no tienes armas con las que luchar...