Caminamos sobre una nube de electrones. Por eso el suelo no nos traga, ni cuando estrechas una mano se funde con la otra.

La forma más sencilla de imaginar un átomo es como electrones que giran alrededor de un núcleo. Los electrones tienen carga negativa, por lo que repelen a otros electrones, de la misma carga. Los electrones del suelo repelen a los de nuestros pies; los electrones de una mano repelen a los de la mano que estrechan.

Adaptación de Eugene Chudnovsky, profesor de Física de la Universidad de Nueva York

Caminamos sobre una nube de electrones... Suena hasta bonito, allá donde la física se mezcla con palabras oníricas y realidades imaginarias.

Lástima que estos electrones no permitan que las manos se unan, que las pieles se junten. Lástima que no dejen que mi cuerpo se funda con el tuyo.

Paradójica física que repele los físicos...

(Me ha venido a la mente el anuncio de Shandy Cruzcampo, no sé si lo recordaréis...)