La brisa me deshace en jirones el vestido que apenas me besa la piel con su dulce caída. La luna es una sonrisa de medio lado. El viento se encapricha con mi pelo y no lo quiere soltar. Y me lía y me relía. Hoy tengo atardeceres pero no cámaras con qué fotografiarlos. Y tengo que conformarme con rescatar imágenes que ilustren inmortalizando este instante infinito.


Hermoso!!! aunque mis amigas me digan que soy cursi amo ver el amanecer y atardecer...
estamos hechos de instantes y este es precioso..no necesitabas cámara, te salió una fotografía con palabras
muchos besos
Con tus palabras lo has descrito de la mejor manera, como solo tu sabes hacer,
MUCHOS BESOS PRECIOSA, PASA UN BUEN FINDE!!!
instantes infinitos que nos rodean con sus brazos y nos vuelven eternos a nosotros también... qué bellas palabras has escrito, muy buena imagen para enmarcarlas. besos nocturnos.
Bueno, nena...Ya tenemos aquí a la mejor Mar, la mar que escribe desde las tripas, que le saca los colores al cielo de Ciudad Real como nadie, que visita los blogs de los amigos, (los amigos encantados), que se pone al día contestando los comentarios como sólo ella lo hace....No te muevas de ahí, querida, ahí es donde te queremos ver..
Preciosos tus "instantes"...
Un abrazo
Mar, hoy tu prosa le ha dado la vuelta al ese dicho de que una imagen vale mas que mil palabras. Tu relato, de solo 66, ha reflejado mejor que cualquier fotografía, ese instante del atardecer en el que uno termina por envidiar al viento y a la tela de tu vestido.
Nadie como tú para reflejar las sensaciones.
Un beso.
Qué mejor cámara que la retina y un puñado de palabras bien expresadas?
un saludillo
Gracias, chicos. Simplemente salí al balcón, y me gustó la sensación que tuve. No podía compartirlo con nadie, porque estaba sola, y no podía ni siquiera fotografiar las nubes juguetonas, porque no tenía la cámara. así que me limité a compartirlo como pude con vosotros. Gracias por estar ahí compartiéndolo conmigo, ha sido un placer.
Miles de besos