Viaje express a Italia. Misión: Boda.
Llegada: Martes 23 horas. Nos recoge Maurizio. Charlamos hasta las tantas junto a su encantadora mamá.

Miércoles. Madrugón. Boda. Curiosa la ceremonia en italiano, era mi primera boda allí. El cura estuvo bien, pero me resultó un poco gafe, cuandohabló de lo difícil que es el matrimonio, y que a veces no es tal como se planeó para toda la vida. ¿Cómo se le ocurre decir estas cosas en este día...?


Salida con arroz, pétalos de rosa y un toque de confeti

Convite: Casi una hora de "macchina" (coche), desde Milán a la provincia de Bérgamo. Pero mereció la pena, vaya si mereció la pena...


Un lugar de cuento de hadas para celebrar un sueño.

Así que, viendo lo que es el lugar, os podréis imaginar el resto. El menú, mejor no hablar por no dar envidia. Comida deliciosa, exquisita, y en abundantes cantidades.

Vistas desde la "villa" donde se celebró el evento.

Y para no perder la tradición, la novia lanzó su ramo. Eso sí, tal como se aprecia, no nos matamos por coger el ramo...

Nos faltó cruzarnos de brazos. Lo cogió la chiquilla de rosa, que no tendría más de 12 años. Y no resultaría extraño que se casara antes que el resto...

Llevado cierto tiempo, aunque felices de estar todos reunidos, uno acaba cansado, sobre todo físicamente después de los preparativos y el viaje. Y la novia no iba a ser menos...

No soportó los tacones toda la jornada. Le voy a tener que impartir un curso de cómo hacerlo...

Aprovechando que estábamos cerca de Bérgamo y algunos no conocían la ciudad, terminamos la celebración allí. Una estampa curiosa el paseo de los novios seguidos deuna comitiva deunos 15invitados. Hubo quien preguntó a la novia si era de verdad. Creo que alguno aun no se ha enterado de que los carnavales son en febrero...

Bérgamo es una encantadora ciudad medieval sobre una montaña. A sus pies se desarrolla la ciudad nueva. Pasear por Bergamo Alta es retroceder en el tiempo. Un paseo que sabe a antiguo y a nuevo, que mezcla calles empedradas con escaparates luminosos. Pero ese aire medieval lo llena de magia.

Creo que tienen una prima en la Alhambra de Granada...

Y como cada ciudad, tiene su catedral. Lástima que la situación de esta y la luz no acompañasen

Il duomo di Bergamo

Un violinista en un precioso enclave acompañó con dulces notas nuestro paseo

Me encantó este lugar, con su sonido, sus luces, sus formas...

Con tanto ajetreo, tanto viaje express, apenas pude tomar conciencia de que estaba en Italia. Menos mal que algunas indicaciones en italiano te hacen aterrizar en esa realidad

Antiguo mercado del pescado. También lo hay de la carne y de los zapatos. Lástima que no estuviera abierto a esas horas, estando en época de rebajas...

Puedes descender a la ciudad nueva en funicular. Allí hay un mirador desde el que te puedes tomar cientos de cosas, desde coctails (en honor a mis amigos cocteleros), hasta cenar, helados, meriendas...

Me hizo gracia encontrar en una carta italiana ese cocktail con nombre español...

Las vistas desde el mirador eran increíbles

Acompañadas de mi sorbete de helado de chocolate, con crema de chocolate y Tía María estas vistas sabían deliciosas...

Vuelta: jueves por la mañana. Cansados.Tengo la sensación de que fui a la boda en un pueblo de aquí al lado. Me ha sabido a tan poco este viaje de poco más de un día...