Me rindo. Soy un desastre...

La ví allí tan bonita que no pude resistirme a ella. Tan linda, tan exultante. Caí en sus redes.

Tres euros, me la llevo a casa. En la frutería todo el mundo me preguntaba por ella, llamaba la atención. Era mi niña linda, y yo, orgullosa deque fuera mía.Y me dije "esta vez no, esta vez todo será diferente". Conociéndome, no debería haberlo hecho, tendría que haber resistido y no llevarla conmigo. Pero estaba convencida de que iba a cambiar mi suerte. No sé por qué pensé así...

He pasado de tener una alegría de Nueva Guinea a tener la tristeza de mi casa:

Con todo el mimo que le he puesto, hablándole, regándola en el justo modo, procurando que tuviera la luz necesaria... Y encima he batido récords. Empezó a chuchurrirse sólo 3-4 días después de su llegada a casa (tendría que haberle hecho fotos entonces, para recordarla cuando era feliz). Y hoy, pasados unos diez días, creo que hemos llegado a un punto de no retorno. Voy a luchar por ella, voy a intentar hacerle la RCP (Reanimación Cardio Pulmonar, o en este caso más bien Salvio Cloroplastal) y que sea lo que Dios quiera...

En caso de tener que darle la extrema unción, no sé si seguiré resignándome a no podertener una plantita en mi casa. Me niego a que eso no sea para mí... Mis pobres bambús del IKEA son los únicos que han resistido junto a mí vientos y mareas... Y ahí siguen los pobres, a duras penas...

¿Por qué no puedo yo tener una plantita que alegre mi casa? ¿Por qué todas se me mueren a pesar de mis cuidados...?

Y a pesar de ello, creo que lo voy a volver a intentar... Es que era tan linda...Es que crea muy mala conciencia estar matando seres vivos, aunque sea sin querer...

Me rindo ¿O no...?