Cierra los ojos, pide un deseo y sopla...!

De pequeña me gustaba pensar que estas curiosas plantas te ayudaban a cumplir tus deseos como cuando soplabas las velas de cumpleaños.

Hoy simplemente he querido soplar mis malos humos muy lejos. Y casi que lo conseguí.

He vuelto porque me dejó mal sabor de boca el post anterior. Y volveré en cuanto pueda con más cositas, que tengo mucho que enseñar, algo que contar, y mucho trabajo. Besitos