Un pensamiento.
Tú.
Y recorro mi cuerpo.
Mis manos en mis senos.
Poesía.
Acariciar mi vientre.
Y tú en el pensamiento.
En la soledad te deseo;
en la soledad rítmicamente mi cuerpo.
Allá van mis dedos,
donde empieza la vida.
En mi humedad te siento.
Poesía.
Tú en el pensamiento.
Sustituyo mis gemidos por silencio.
Me faltas en mi boca,
en mis labios imagino tus besos.
Me faltas en mi boca,
pero no importa,
te siento,
dentro, muy dentro.
Mi sudor no se mezcla con tu saliva.
Eso lo echo de menos.
Mi humedad y tu saliva,
allí donde empieza la vida
no están mezclados.
Pero en mis movimientos
acompasados
pierdo el aliento
imaginando
que estás dentro de mí,
que algún día te tendré en mí
.

Gracias a Fuera de mí he rescatado estas letras